Archive for 5/11/08
La amaba
Había hojas por todas partes. A su alrededor, a sus pies, sobre la cama. Cogí una al azar:
… ir de picnic,dormir la siesta a la orilla de un río, comer melocotones, gambas, cruasanes, arroz pegajoso, nadar, bailar, comprarme zapatos, ropa interior, perfume, leer el periódico, mirar escaparates, coger el metro, estar pendiente de la hora que es, empujarte cuando ocupas todo el sitio, tender la ropa, ir a la ópera, a Beirut, a Viena, de compras, al supermercado, hacer barbacoas, refunfuñar porque se te ha olvidado el carbón, lavarme los dientes al mismo tiempo que tú, comprarte calzoncillos, cortar el césped, leer el periódico por encima de tu hombro, no dejarte comer demasiados cacahuetes, visitar las bodegas del Loira y las de Hunter Valley, hacer el tonto, cotorrear, presentare a Martha y a Tino, coger moras, cocinar, volver a Vietnam, llevar un sari, cuidar el jardín, despertarte otra vez porque roncas, ir al zoo, a un mercadillo, a París, a Londres, a Melrose, a Piccadilly, cantar canciones, dejar de fumar, pedirte que me cortes las uñas, comprar vajillas, tonterías, cosas que no sirven para nada, tomar helados, mirar a la gente, ganarte al ajedrez, escuchar jazz, reggae, bailar el mambo y el chachachá, aburrirme, ponerme caprichosa, estar de morros, reír, camelarte, llenar hasta rebosar carritos de supermercado, volver a pintar el techo, coser cortinas, pasar horas y horas de sobremesa hablando con gente interesante, encandilarte, cortarte el pelo, arrancar las malas hierbas, lavar el coche, ver el mar, ver bodríos de pelis, volverte a llamar, cantarte las cuarenta, aprender a hacer punto, hacerte una bufanda, deshacer ese horror, recoger gatos abandonados, perros, loros, elefantes, alquilar bicicletas, no utilizarlas, quedarnos en una hamaca, releer viejos tebeos de Bicot de mi abuela, volver a ver los vestidos elegantes de la protagonista de los tebeos, beber margaritas a la sombra, hacer trampas, aprender a planchar, tirar la plancha por la ventana, cantar bajo la lluvia, huir de los turistas, emborracharme, decirte toda la verdad, recordar que no es bueno decir toda la verdad, escucharte, darte la mano, recuperar la plancha, escuchar las letras de las canciones, poner el despertador, olvidarnos las maletas, instalarme para siempre en algún lugar, bajar la basura, preguntarte si todavía me quieres, hablar con la vecina, contarte mi infancia en Bahrein, las sortijas de mi niñera, el olor a hena y las bolitas de ámbar, hacer barquitos, etiquetas para los tarros de memerlada..
Estas son las páginas que más me han gustado del libro: La amaba (Je l’aimais) de Anna Gavalda (escritora de Juntos nada más – Ensemble c’est tout, un libro genial). Porque todos deberíamos tener una lista de cosas que nos gustaría hacer. Da igual si es con una persona concreta o no. Lo importante son las cosas que deseamos hacer. Yo hace tiempo empecé una lista, y todavía la tengo. Espero ir cumpliendo cada cosa que apunté.
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Argumento:
Pierre, un rico industrial de sesenta y cinco años, invita a Chloé, su joven nuera, a pasar un fin de semana en la casa de campo familiar. Ella acepta, llevada por la necesidad de cambiar de aires ante el reciente abandono de su marido. La amaba está magistralmente tejida en torno al diálogo que ambos mantienen en un momento crucial de sus vidas. Él, siempre arrogante e introvertido, bajará la guardia por primera y última vez para revelarle un secreto, lo que vivió… o tal vez lo que nunca vivió.
La amaba es una novela alegre y triste a la vez, un fragmento de vida, una punzante historia de amor contada con la eficacia y la capacidad de observación que caracterizan a esta deslumbrante figura de las letras francesas. A través de un diálogo conmovedor, Anna Gavalda nos habla de nuestras vidas, nuestras dudas, nuestras renuncias, y también de nuestras esperanzas, nuestra ironía y nuestra ternura.
4 comments Noviembre 5, 2008


